martes, 11 de abril de 2017

La pobreza como factor de riesgo de enfermedades no transmisibles

 Un macroestudio publicado en The Lancet ha vuelto a poner sobre la mesa las desigualdades sociales y desigualdades en salud, concluyendo que la pobreza es un determinante de la salud capaz de disminuir la esperanza de vida más que algunos factores de riesgo tradicionales. Sus autores critican abiertamente a la Organización Mundial de la Salud (OMS) por no considerar en su agenda este factor clave, tan o más importante que otros que sí forman parte constante de sus objetivos y recomendaciones.

 El trabajo analizó datos de 1,7 millones de ciudadanos de Francia, Italia, Portugal, Suiza, Reino Unido, Estados Unidos y Australia, estudiando cómo influye el nivel socioeconómico en la salud y la mortalidad, comparativamente con los factores de riesgo de enfermedades no transmisibles (ENT) tradicionales. Sus resultados coinciden con la evidencia previa: la pobreza es uno de los más fuertes indicadores de morbilidad y mortalidad prematura a nivel global.

  En perspectiva, mientras que el consumo excesivo de alcohol reduce la esperanza de vida de los adultos de entre 40 y 85 años una media de 0,5 años, la obesidad lo hace en 0,7 años y la hipertensión arterial en 1,6 años, un bajo nivel socioeconómico predice un acortamiento de la esperanza de vida del individuo en 2,1 años. Por su parte, una conducta sedentaria reduce la esperanza de vida en 2,4 años y la diabetes en 3,9 años, siendo el consumo de tabaco el factor de mayor impacto, al reducirla en unos 4,8 años. No obstante, la distribución de estos factores de riesgo no es aleatoria, sino que sigue el bien conocido gradiente social de las diferencias en salud (que, por otra parte, es cada vez es más abrupto), de forma que los pacientes pertenecientes a un estatus socioecónomico y educativo bajo habitualmente tienen mayores tasas de consumo de tabaco y tienden a controlar menos el resto de factores, con lo cual pobreza y morbimortalidad están estrechamente relacionadas.

  Estos factores fueron elegidos al ser los incluidos por la OMS para combatir las ENT en su plan para reducir su incidencia un 25% en el horizonte del año 2025. Los investigadores critican que las estrategias y acciones globales definidas por la organización excluyen las adversidades socioeconómicas como factor de riesgo modificable en las estrategias de salud globales y locales. Las autoridades sanitarias no ponen el foco sobre estos factores sociales, y tienden a lanzar mensajes preventivos a nivel individual cuando tratan de mejorar la salud de la población (del tipo: “Coma bien, haga deporte, no fume”). Ello tiende a responsabilizar habitualmente al individuo de sus enfermedades, debidas a un inadecuado “estilo de vida”, mientras se elude abordar factores poblacionales y algo realmente importante: las condiciones de vida, que, en general, son muy difíciles de escoger.

  De igual forma que es posible promover el abandono de tabaco entre la población, los factores socioeconómicos también pueden modificarse, con intervenciones como la promoción del desarrollo y nutrición durante la infancia, mejorando el acceso a una educación, servicios públicos y una cobertura sanitaria universal de calidad, con políticas generadoras de empleo de calidad, de redistribución de la riqueza y reducción de la pobreza. Las estrategias de prevención de ENT se equivocan al no abordar con más intensidad las soluciones estructurales, pese a ser éstas las de mayor impacto potencial. La evidencia indica que la pobreza mata: no es ideología, es ciencia.

Bibliografía: Stringhini S, Carmeli C, Jokela M, Avedaño M, Muenning P, Guida F, et al. Socioeconomic status and the 25×25 risk factors as determinants of premature mortality: a multicohort study and meta-analysis of 1.7 million men and women. Lancet 2017; 389: 1229-37. Disponible en acceso abierto en: www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(16)32380-7/fulltext


Javier Ramírez-Gil 
MIR Medicina Familiar y Comunitaria 
Centre de Salut Altabix, Elx

domingo, 19 de febrero de 2017

Cuidadoras migrantes

Una mañana soleada de domingo, paseando por Barcelona me  llamó poderosamente la atención que las calles y parques estaban tomados por ancianos y personas dependientes acompañados por  una mujer, mayoritariamente migrante, su cuidadora. Volví a observar el fenómeno en Madrid y Valencia.   También  en las salas de espera de los centros de salud.
Parece que en  cualquier ciudad de España se puede contemplar este paisaje urbano animado por personas que perdieron su autonomía acompañadas por su correspondiente mujer migrante, unas más alegres, otras en silencio, circunspectas, con mirada  perdida en el horizonte que,  de forma serena, prudente, cariñosa y abnegada cuidan de ellos. 
Mi mirada era especialmente sensible para verlo al estar sumida en la intensa experiencia vital de cuidar a mis padres, ya mayores y dependientes. Me suscitó muchos pensamientos y reflexiones sobre el valor, la vida y los sentimientos de estas mujeres, así como de la importancia de la labor que desarrollan  y sentí la necesidad de compartirlo y de ofrecerles un agradecimiento público.
 Hemos delegado el cuidado de nuestros seres más queridos cuando dejan de ser autónomos a mujeres migrantes que, de forma silenciosa y poco visible, nos sustituyen con su esfuerzo, renuncias y cariño.  
La incidencia de este fenómeno no está bien cuantificada, ya sea porque no es un tema que despierte gran interés o porque  gran cantidad de ellas está de manera irregular, no encontrándose datos oficiales recientes. Sin embargo, el problema de la población dependiente a cuidar es una cuestión relevante. Hay estimaciones de que en 2020 habrá en España un millón y medio de personas dependientes y tres millones y medio con alguna discapacidad. Según registros del INE de 2008 a nivel estatal sobre “ Población con discapacidad según la nacionalidad y sexo del cuidador” habían 2 millones (378.000 hombres  1.198.000 mujeres), siendo 69% españoles y 31% migrantes (90% mujeres). Se aportan cifras de que alrededor de tres millones de personas dependientes vivían en un 23% de los hogares (registros de 1991 del INE) . Según un informe que se presentó en un Congreso de la Sociedad Española de Gerontología en 2007, habían 200.000 cuidadores migrantes, estimándose que extraoficialmente podían suponer el  90% de los cuidadores contratados en ese momento. 
El trabajo de cuidadora supone una producción de bienes públicos, un incremento del capital y rentabilidad social que, subsecuentemente genera confianza  y que está ocupando un nicho que se ha dejado vacío institucional y socialmente.
Según datos del IMSERSO de 2005, son  mujeres que mayoritariamente llegaron en los años noventa (tan sólo un 8% llegaron antes y ha disminuido notablemente las que han venido después de la crisis que comenzó en 2007), entre 30 y 39 años, soltera, sin hijos, un 35% son madres y dejaron a sus hijos en el país de origen. Un 33%  del total son iberoamericanas, especialmente ecuatorianas y colombianas. Más de la mitad tienen permiso de residencia. Un 30% tienen estudios superiores, un 23% tiene alguna titulación de cursos de cualificación profesional realizado en España, contratadas fundamentalmente por el boca a boca entre familiares y amigos, siendo una oportunidad de inserción laboral y de salir de los países de origen buscando una vida mejor o para sacar adelante al resto de la familia. Al 76% se les exigen grandes responsabilidades, destrezas y valoración certera de la situación de las personas cuidadas, pero sólo la mitad de los cuidadores tienen formación para ello. Se estima que el personal sanitario dedica un 12% del tiempo de atención, mientras que los cuidadores lo hacen el 88% del tiempo restante.
Diversos estudios indican una multicausalidad de motivaciones y objetivos que dan sentido a su proyecto migratorio tales como necesidades económicas, mejores oportunidades para los hijos, dificultades para continuar con sus estudios en los países de origen, precedente de madres que emigraron, búsqueda de independencia  personal, familiar o social, adquirir bienes. El trabajo como cuidadora lo valoran como una buena salida puesto que les  puede proporcionar trabajo, vivienda, alimentación, calefacción y regularización migratoria. Pero lo que a corto plazo se percibe por las mujeres migrantes como una oportunidad de regularización jurídica,  se convierte a medio plazo en una fuente de vulneración de derechos. Quedan atrapadas en la base de la pirámide económica al moverse únicamente en el circuito de cuidadoras situándose en lo que se ha dado en llamar  el “gueto de terciopelo”, definido por trabajo feminizado, para migrantes, precario, con reducción salarial, empeoramiento de condiciones laborales e imposibilidad de ascender o salir de ahí 
 Se insertan laboralmente en trabajos precarios y devaluados socialmente. El trabajo doméstico se ha convertido en un nicho ocupacional para la inmigración, dando lugar a procesos de estigmatización y segregación laboral.
Tradicionalmente el cuidado de ancianos y personas dependientes lo asumían las mujeres de la familia antes de que la crisis del sistema informal de cuidados se desmoronase en España. 
El cuidado informal se modula por cuestiones de género, generación y culturales. Según estudio realizado en la Universidad de Huelva por Rodriguez et la en 2006 el 94% de los cuidadores informales son mujeres al igual que en el ámbito internacional.  Se evidencia una feminización  de las migraciones en función del acceso a este trabajo. En España cada vez hay mayor dificultad para conciliar el rol de cuidadora con otros roles sociales, produciéndose la conocida como “crisis del cuidador”  y la “fuga de cuidados” al disminuir de forma progresiva  el recurso informal de cuidadora.
Actualmente las mujeres migrantes son un gran recurso que soporta una importante carga social, pese a lo cual son, a menudo,  víctimas de  la invisibilidad y discriminación social.  
Hay estudios y autores como Lieberman et al que describen que las mujeres migrantes latinoamericanas que trabajan como cuidadoras tienen precarias condiciones laborales y de vida. Muchas, lo hacen en situación irregular, sin contrato, como internas y  con múltiples tareas, 
Su trabajo supone una sobrecarga física (al administrar cuidados corporales y fisiológicos) y psicológica por la relación afectivo-relacional que establecen con la persona cuidada, con la que intercambian afectos y cariño, algo que puede pasar desapercibido, ocasionándoles a veces, frustración. Así pues son proclives a padecer trastornos físicos, tener pobre salud mental,  dificultades para seguir sus procesos patológicos y  acceder a los sistemas formales de salud, como expresión de  la marginalidad a la que se les somete en los  países receptores.
Todo ello son determinantes sociales que  implican peor calidad de vida y riesgo para su salud.
Vayan estas líneas para dar visibilidad a estas mujeres y un reconocimiento dirigido a su atención, puesto que es un colectivo con un alto perfil de vulnerabilidad,  ya que a la situación de ser migrantes se unen las ligadas a la racial, de género, la irregularidad de residencia, el romper con sus raíces, la separación de sus familias y el aislamiento social. 
Autores como Andreu Bover lanza la pregunta de en qué medida el mantenimiento de los cuidados de salud de nuestra población dependiente no asumidos ni social ni institucionalmente están siendo costeados por la salud de estas mujeres migrantes que trabajan y viven en condiciones potencialmente precarias.  Plantea, además, que pueda tener una repercusión negativa sobre la salud de las personas dependientes y sus familias a las que ellas atienden, dado que supone una aportación relevante para la salud  y bienestar de la población general. 
El tenerlo en consideración podría servir para orientar políticas sociosanitarias dirigidas a la prevención y promoción de la salud de este colectivo y diseñar estrategias de intervención adaptadas y que se acerquen a la compresión del papel de las mujeres migrantes que se dedican al cuidado de los demás. 
Adquiere importancia que los  profesionales sanitarios sepan interpretar en el ámbito de la atención sanitaria elementos culturales, mitos, religión, tabúes, costumbres que inciden en el proceso de salud-enfermedad, se formen en la atención a la diversidad y desarrollen estrategias para controlar los conflictos entre las creencias culturales y las demandas de sus circunstancias individuales, considerando que la actividad laboral del cuidado induce un riesgo para la salud física y mental puesto que se establecen vivencias emocionales y vínculos relacionales intensos. 

Mujer emigrante 
viajera de sueños, 
mochilita al hombro 
cruzando fronteras.

En tus ojos llevas 
un mundo de estrellas, 
dulces esperanzas 
inocente viajera.

¡Ay mujer provinciana! 
¿En qué calles quedaste? 
Tu inocencia violada, 
sin lágrimas, sin nada.

¿Por qué calles deambulan 
tus sueños y anhelos? 
La ilusión que traías 
apagada en tu carne.

¡Ay mujer inmigrante! 
Abandonaste tu pueblo, 
por el país más grande, 
y en sus calles quedaste 
sin alma y sin consuelo.

Eres la lágrima olvidada 
entre las ruinas del avance.

Poema de Marianela Puebla

Gloria Rabaneque
Médica de Familia. Consultorio Auxiliar de Navajas, Castellón.

martes, 20 de diciembre de 2016

Skaramagas

Skaramagas és un camp de refugiats oficial que es troba a 15 km d'Atenes. Va començar a funcionar com a tal en març de 2016 i anteriorment havia sigut un moll de càrrega de tota la zona industrial. El camp té una capacitat per a 3400 residents. Aquests residents realment no són refugiats, són sol·licitants d'asil esperant  que els aproven la condició de refugiats en algun país europeu. Açò pot portar molt de temps i per això dins del camp hi ha diferents organitzacions no governamentals que treballen per a que els residents  tinguen una vida tan normal com siga possible. 

Aproximadament la meitat de les persones que viuen allí són menors d'edat i dels adults un 70% són hòmens i la resta dones. Hi ha residents de diferents nacionalitats: sirians, iraquians, afganesos, kurds, yazidis... Els residents estan en el camp de forma legal i tenen permés eixir i entrar quan vulguen. Molts d'ells van a sovint a Atenes i els més afortunats poden treballar encara que siga en un treball no legal. Entre tota aquesta gent es poden parlar 10 llengües o dialectes diferents. La relació entre ells de vegades no és massa bona. Els afgans i els kurds solen ser menys acceptats entre la resta.
Els residents viuen dins de caravanes. En cada una viuen dues famílies. Cada part té una xicoteta cuina i han de compartir bany, calefacció i aire condicionat. Els que han tingut més sort han pogut muntar un xicotet negoci dins del camp. Hi ha llocs on venen falàfels, altres tenen una tendeta on venen fruita o tabac. També hi ha un home que té varies rentadores i per 1€ renta un bossa plena de roba. Molts voluntaris dinen tots els dies un falàfel dels que preparen i venen dins del camp. Per només un euro et donen un molt bo amb creïlles i verdures.




El lloc està dirigit per la Marina grega i el Ministeri de política migratòria coordina les diferents activitats. Les organitzacions no governamentals que treballen en Skaramagas són: A drop in the Ocean, Samaritas, Pamparaki, Organisation Earth, UNHCR, Action Aid, Creu Roja Espanyola, Hope School, International Medical Corps, Movement on the Ground, Save the Children, International Rescue Committee i UNICEF

El passat 26 de novembre vaig anar cap a Atenes a col·laborar com a voluntària amb una ONG  noruega que es diu A drop in the Ocean. Aquesta no és una organització sanitària però presta diferents serveis dins del camp com activitats per a embarassades, mares i nadons, classificació i distribució de roba, construcció d'un centre social per a la comunitat on poder practicar diferents activats... En aquesta ONG col·laboren voluntaris de diferents països des d'un mínim de 10 dies fins a mesos.

Fonamentalment la meua feina durant els matins era estar amb les embarassades, mares i nadons. L'ONG disposa d'una caravana on les mares poden vindre a descansar i els nens poden vindre a jugar. Es fa intercanvi de roba, duen la roba que tenen bruta o que s'ha quedat menuda i allí se'ls dona roba neta a les embarassades i menors de dos anys. També poden utilitzar l'aigua calenta i banyar-los en banyeres menudes. A les mares se'ls oferix conversa mentre prenen un té o un café. La majoria parlen anglés o àrab i em vaig poder comunicar amb elles sense problema. Les que parlen altres llengües diferents necessiten alguna persona que els traduïsca per a poder entendre's amb els voluntaris.



Per les vesprades es fan activitats per a les adolescents. Cada dia de de setmana de dilluns a dissabte poden anar de 15:30 a 16:30 per a fer classe d'anglés, manualitats o maquillatge. Les mateixes activitats les fan després les dones de 17:00 a 18:00. Pot semblar banal fer aquestes activitats en un camp de refugiats però el més important és que tinguen diferents activitats que els facen oblidar ni que siga per una hora en quines condicions estan vivint.






 Per als hòmens també es fan activitats per les vesprades. Segons els dies veuen pel·lícules, juguen a escacs o fan activitat física. De vegades els hòmens col·laboren en algunes de les feines del centre social: pintar, ajudar amb la instal·lació de la llum... Està previst que aquest centre social estiga acabat a principi d'any. Dins del centre hi haurà tres espais diferents, un per a tindre una biblioteca amb ordinadors i taules per a estudi, altre per a fer tallers i altre per a fer un xicotet gimnàs. Els dies que fa bon temps es pot veure alguns homes pescant en el moll. 












A drop in the ocean disposa també d'un magatzem en Atenes on es repleguen roba i sabates d'un magatzem central d'Atenes. Els voluntaris treballen pels matins en aquest magatzem per classificar la roba i les sabates i poder enviar-les a Skaramagas i altres camps de Grècia. 





El Ministeri de política migratòria s'encarrega de repartir tres vegades al dia aliments per a tots els residents. Aquests han de mostrar la seua targeta identificativa cada vegada. Save the Children fa activitat per als nens. S'encarrega de la distribució de llet en pols, bolquers i altres coses necessàries per a les mares i nens. Quan fa bon temps fan activitats a l'aire lliure amb els nens. Alguns dies que ha fet bon temps han muntat un xicotet camp de futbol per jugar.
DRC, una organització danesa es va encarregar aquests dies de la distribució de paquets de roba que inclouen una bufanda, un forro polar, un pantaló, una jaqueta i tres parells de calcetins. I altres dies han repartit paquets amb material d'higiene.

Des d'Espanya havia fet una col·lecta de diners per a poder comprar coses per a tota la gent que viu en el camp. Amb ajuda d'un dels coordinadors per les vesprades vam anar a comprar les coses més necessàries: cadires, taules, jocs de taula, una impressora, màquines de cosir, material per a fer exercici físic, roba interior per als nens i embarassades, mantes i bolquers per als nens, llibres en àrab, kurd i anglès i alguns diccionaris.

Durant aquestes dues setmanes vaig poder conversar amb molta gent. Najma, una dona kurda em va convidar a prendre café a sa casa. Estan en Skaramagas des de fa cinc mesos. Van haver de fugir de Síria quan una bomba va destruir sa casa. Tenen tres fills i el menut que només té dos mesos ja ha nascut en Atenes. Com la resta de famílies estan esperant que els donen els papers per poder anar a qualsevol país d'Europa. Han de passar prèviament dues entrevistes abans de que els accepten en algun lloc. Alí és un xic sirià que va estudiar en el seu país la llicenciatura de turisme. També va haver de deixar el seu país i ja està en Atenes des de fa nou mesos. Ja fa més d'un mes que va fer la segona entrevista. La majoria de persones se sorprenien de que hi haja gent que vinga de forma voluntària des de tan lluny només per ajudar-los encara que siga un poc.


Després de dues setmanes tan intenses va arribar el moment d'acomiadar-se. Va ser un dia trist perquè en tan poc de temps s'agafa molt d'afecte a les persones amb les que s'està en contacte tots els dies. De totes formes espere continuar sabent com van les coses en Skaramagas. Espere poder mantindre el contacte amb alguns dels refugiats i amb els voluntaris que encara estan treballant allí.

Magaly Martinavarro i Blocona
MFiC
Centre de Salut d'Onda.

lunes, 5 de diciembre de 2016

¿Sabes que tú también puedes ser cooperante desde aquí?


Hola, mi nombre es María Ángeles Medina, soy médico de familia y comunitaria en un consultorio pequeñito de Elche. Soy miembro del Grupo de Tercer y Cuarto Mundo de la SVMFiC.

El año pasado tuve mi primera experiencia como cooperante, nada fácil por cierto, tal y como podéis ver en este artículo que publicó semFYC. Y como resultado de ese viaje, nació nuestra propia ONG, Toubabs Team, así que ya no hablaré más en primera persona sino en nombre del equipo, “el equipo de los blancos”, como cariñosamente nos llamaban los niños y que finalmente fue el nombre que escogimos para la ONG.

Los fundadores somos tres enfermerxs ( Juanra, Carol y Cris)  y dos médicxs de familia ( Mageles y Josep), además de una terremoto ingeniera en Airbus Hamburgo, Leticia, que conocimos allí. JUNTOS somos los Toubabs Team.

Como se da la circunstancia de que nos gusta compartir la experiencia a través de Internet y las redes sociales, creamos la web y el blog para dar a conocer nuestra experiencia y a nuestro regreso comenzamos a participar en foros como este grupo.

Somos cooperantes de vocación pero fundamos la ONG accidentalmente, para poder ser una entidad jurídica que pudiera recaudar fondos para algo muy importante: construir un centro de salud comunitario en un barrio muy muy pobre en el extrarradio de Dakar, Senegal.

El proyecto vino a nosotros a finales de noviembre 2015, estando todavía allí y a través de las responsables de Manos Unidas y la Oficina de Cooperación de la Embajada de España. Llegamos a un barrio construido sobre suelo pantanoso, bajo el nivel del mar, arena en la que apenas escarbando encuentras una capa freática casi a ras de suelo. Casi siempre inundado por charcas llenas de mosquitos.

Allí conocimos a Regina Casado, una misionera que es bastante la antítesis de lo que podáis pensar que es una religiosa. Lleva 50 años en África y en el barrio de Sam Sam, donde vive sola, no en comunidad,  construyó hace 12 años un centro de promoción femenina que da formación profesional a 150 chicas de entre 15 y 20 años. Son cuatro cursos teórico prácticos  de alfabetización, oficios como la hostelería y la costura, francés, nuevas tecnologías…
Pero Regina veía que “sus chicas” morían en el parto o por enfermedad, por la ausencia de ningún centro de salud en el barrio. Es por esto que lleva 10 años impulsando la construcción de dicho centro y lo que supuso la razón de ser de nuestra ONG.
Llevamos trabajando intensamente un año para salvar todos los obstáculos de la construcción, no solo la financiación,  y en octubre de 2016 hemos lanzado una campaña de micromecenazgo colaborativo, crowdfunding en inglés, para hacer una gran colecta que financie, en primer lugar, los cimientos tan costosos de ese suelo adverso del que os hemos hablado.
Recién hemos vuelto de nuestro segundo viaje, con la satisfacción de haber avanzado mucho, de haber conseguido el apoyo de las autoridades locales que han donado el suelo como terreno comunitario, algo indispensable para nosotros, además de hacerse cargo de la dotación de material, y de las autoridades estatales para la provisión de los recursos humanos necesarios. Ambas partes mas representantes de la comunidad, asociaciones, Regina  y nosotros mismos hemos constituido el Comité de Salud del barrio para la organización y puesta en marcha de la gestión del Centro de Salud.
Incluso, hemos asistido emocionados al acto de la puesta de la primera piedra, en el que participaron TODOS los representantes comunitarios del barrio, autoridades, mujeres, niños…aquello fue una fiesta. Aunque queda mucho camino por recorrer, la población necesitaba esa cohesión y ver que el Centro va pasando a ser cada día más real.
La campaña de crowdfunding  seguirá activa hasta el 4 de enero de 2017 y pretendemos mandarle de manera simbólica a Regina la suma de TODO lo recaudado como iniciativa de #reyesmagosdeverdad, un gran regalo colaborativo. Tenemos donantes desde 3 hasta 750€, y todo cuenta, porque allí cada euro es mucho y es una obra que va a aportar mucho a los 12.000 habitantes del barrio de Sam Sam.
En una reunión del Grupo, planteamos dar a conocer el proyecto a través del blog para ver si mas compañeros quieren colaborar. Hay muchas formas de ser cooperante, y ahora mismo, estamos en una fase en la que el aporte económico es la cooperación necesaria. Más adelante, tenemos como objetivo que haya otro tipo de acciones, encaminadas fundamentalmente a la formación de los profesionales que van a trabajar en el centro, bien yendo allí a trabajar conjuntamente, bien trayéndolos aquí, como ya hemos hecho con una enfermera que vino en mayo a formarse en el Hospital General Universitario de Elche.
Para los que prefieran hacer un ingreso en cuenta o transferencia, también dejamos la cuenta toubab.
El enlace a la plataforma de Goteo, la tenéis aquí, es muy fácil y tenéis el certificado para la desgravación de Hacienda directamente.
Se acercan las Navidades, y podemos hacer que sea época de consumismo o de solidaridad, nuestra propuesta puede ser una alternativa a sentirte parte de nuestra gran comunidad (ya son mas de 250 los donantes). Puedes seguirnos en Twitter, Facebook e Instagram para conocer al punto las noticias toubab. También tenemos muchos videos en este canal de Youtube
Muchas gracias de antemano, jërejë (gracias en wolof).

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Pobreza energética

Se define la pobreza energética como la situación que viven algunos hogares en países desarrollados cuyo bienestar está condicionado por un consumo bajo de energía debido a diversas razones, económicas, medioambientales, del hogar y sociopolíticas.

Se considera como recomendable mantener en los hogares una temperatura entre 18º-20º en invierno y 25º en verano.

Es un concepto relativamente nuevo del que se habla mucho a raíz del actual escenario socioeconómico a nivel mundial, incluso se ha establecido el “día de la pobreza energética” a fin de informar y sensibilizar. Surgió en 1991 con la publicación del libro Fuel Poverty de Brenda Boardman de Oxford, siendo Gran Bretaña el epicentro de investigación en este tema. Este fenómeno de aparición reciente relaciona la renta disponible y la necesidad de consumo energético de las unidades familiares con rentas medias-bajas en países desarrollados. Se habla de individuos en situación de pobreza energética o en condición de vulnerabilidad.

Según un análisis de tendencias sobre pobreza energética, realizado por la Asociación de Ciencias Ambientales en 2014, aporta datos de que en España en 2012 había un 17% de hogares afectados por este problema, unos 7 millones de personas.

Según Ban ki moon, (ONU) un cuarto de la población mundial no tiene acceso a la electricidad, 95% de los cuales se concentran en África y Asia meridional.

Se estima que la pobreza energética mata más que la malaria, según un estudio de la Universidad British Columbia de Canadá. La ausencia de energía limpia para cocinar en muchos hogares del mundo causa enfermedades respiratorias graves (2 millones de muertes al año).

La tasa de mortalidad adicional en invierno (TMAI) no se considera un indicador de pobreza energética, pero su cálculo permite dimensionar parte de los efectos de ésta sobre la salud y también los beneficios potenciales en términos de salud pública si se eliminara la pobreza energética. Las Organización Mundial de la Salud ofrece datos que sitúan a España como el cuarto país de la Unión Europea con más mortalidad adicional en invierno. Por cada grado de descenso de la temperatura, aumenta un 2,2% la mortalidad, es decir, un 22% de muertes evitables si hubiese habido acceso a la calefacción.

La TMAI relativa en España de 1996-2012 es del 20,5%, lo que equivale a 24000 muertes/año directamente relacionadas con el frío, una de las más altas de los países occidentales. Y es responsable de 2300 muertes prematuras, más que las ocasionadas por los accidentes de tráfico (1480 en 2011).

España carece de políticas específicas para la eliminación de la pobreza energética. Sólo  Francia, Eslovaquia, Reino Unido e Irlanda disponen de definición  y la consideración de pobreza energética en sus legislaciones, por lo que se dificulta su cuantificación en Europa. De los 28 países de la Unión Europea, sólo 17 regulan el concepto de cliente vulnerable. El 60% de estos países tienen alguna normativa que impide cortar el suministro eléctrico a hogares en situación de vulnerabilidad.

Parece que están claras las causas, más difícil es saber las consecuencias exactas, según Mas Consultingtrends y más todavía los acuerdos sociopolíticos que aporten las soluciones. Aunque dada la trascendencia  de este fenómeno sobre la salud de la población, se impone la necesidad de exigir regulación legislativa y desarrollo de políticas dirigidas a paliarlo.

G. Rabanaque
A. Borell


jueves, 24 de noviembre de 2016

Crisis de refugiados ¿Hacia dónde vamos?

Desde el verano 2015, nos encontramos con lo que ya se considera por los expertos «la mayor catástrofe humanitaria desde la 2ª Guerra Mundial». Como consecuencia de ello, se ha de iniciar una nueva época en materia de gestión de los flujos migratorios.

De hecho, ya desde los años noventa, estamos asistiendo a importantes cambios en dichos flujos. Hemos podido observar cambios en cuanto a la  composición sociológica de la población migrante (aumentan los migrantes de las capas medias) y, sobre todo, estamos asistiendo al hecho de que la diferencia entre los inmigrantes económicos* y los peticionarios de asilo es cada vez menor. Las leyes europeas ‒en particular el sistema Schengen‒ han tendido a poner en marcha una gestión «exterior» de la inmigración, es decir, a filtrar a los demandantes de trabajo que provienen del exterior del territorio europeo (el denominado «espacio Schengen»), llegando así a reducir el número de  verdaderos refugiados aceptados, aquellos que huyen de la muerte por causa de sus opiniones o de las guerras civiles que asolan múltiples territorios.


Las oscilaciones demográficas a nivel global sufren substanciales variaciones y las repercusiones tanto a nivel del «primer mundo» ‒con lo que ha representado en el desarrollo del concepto «cuarto mundo»‒ y también en el «tercer mundo» son cada vez más patentes.

Frente a esta situación, algunos analistas políticos como Sami Naïr nos pueden ayudar a entender mejor una realidad tan compleja.

Sami Naïr (Tlemcen, Argelia, 23 de agosto de 1946) es un politólogo, filósofo, sociólogo y Catedrático francés especialista en movimientos migratorios. Es una de las voces destacadas del progresismo en Europa, asesor del gobierno de Lionel  Jospin de 1997 a 1999 y europarlamentario hasta 2004. Es Catedrático en Ciencias Políticas y Director del CentroMediterráneo Andalusí (CMA).

Destaca su libro, recientemente publicado, «Refugiados: Frente a la catástrofe humanitaria, una solución real» (1). Se trata de un ensayo a la vez didáctico, riguroso y llamado a despertar conciencias, que parecen más dormidas en los gobernantes que en la población.

Me ha parecido interesante hacer una reseña de este texto en el blog porque considero que a cualquier persona a quien le interesen temas que atañen a tercer y cuarto mundo le puede servir como una herramienta preciada a la hora de profundizar conocimientos de una forma rigurosa y documentada.

“Refugiados: Frente a la catástrofe humanitaria, una solución real” se estructura en cuatro partes:

-        En la primera parte (“El gran éxodo”), Naïr analiza los distintos movimientos de éxodo poblacional y el devenir de éstos.

Existen múltiples razones para migrar. En definitiva, se trata de intentar cambiar de vida por razones sociales, políticas, económicas, culturales e incluso identitarias. La importancia de estos movimientos radica en que asistimos al decrecimiento demográfico del continente europeo frente a la realidad del sur del Mediterráneo, Asia y África que se enfrentan a un crecimiento demográfico que lleva aparejado un marcado estancamiento económico. De acuerdo con todas las previsiones, el continente africano será el responsable de la mayor parte del crecimiento demográfico global, llegando a representar para 2050 el 25% de la población mundial.

A la demanda migratoria vivida durante los últimos años se ha sumado, desde 2011 (con un importantísimo repunte en 2015), la crisis de refugiados. El autor explica los motivos que llevan a migrar a los habitantes de países como Siria, Afganistán, Irak, Eritrea, Pakistán y los países del África Subsahariana. Fundamentalmente huyen de conflictos como guerras civiles, dictaduras y estallidos de violencia que desembocan, inevitablemente, en problemas sociales, económicos, culturales e identitarios. Esto refuerza la idea de que cada vez hay menos diferencia entre inmigrantes económicos y peticionarios de asilo (los clásicamente denominados refugiados).

Pero... ¿dónde van? Van a Europa por Italia y Grecia y desde allí a otros países por distintos factores determinantes, como son la lengua, los vínculos históricos, la presencia de comunidades de la misma etnia instaladas o por las políticas de asilo de cada lugar. Sin embargo, la Unión Europea (UE) carece de visión estratégica en este entorno geoeconómico y geopolítico, y deja al mercado gestionar “automáticamente” la situación sin asumir su responsabilidad política y moral para con los refugiados. Esto dificulta a menudo la integración social y beneficia directamente a los movimientos xenófobos, con el consiguiente aumento del racismo y el peligro del estallido de guerras identitarias internas que pueden conllevar al retorno de los fascismos en Europa.

-        En la segunda parte (“Europa insolidaria”) el autor nos explica la evolución de la actitud de la Europa que aprobó la Convención de Ginebra de 1951 (2) a la de la Europa actual.

Tras la caída del muro de Berlín se construyó un muro más alto y más desconocido: el de los acuerdos de Schengen (1990). Mediante estos acuerdos:

    Se reserva el mercado de trabajo europeo sólo a los inmigrantes comunitarios.
    Se establecen fronteras europeas bajo el control de los países fronterizos.
    Se divide a los inmigrantes no comunitarios en cualificados y no cualificados, con la exclusión social que esto representa.
    Se les limita la entrada y se llega a encerrar en campos a los que vienen para expulsarlos o aceptarlos según la necesidad de los países miembros.

El sistema dio lugar a sus propios contra-efectos como la reagrupación familiar de los inmigrantes legalizados y la aparición de mafias de trata de seres humanos que favorecía la llegada de inmigrantes ilegales.

Más adelante surgirá el concepto de codesarrollo o cooperación horizontal por el que si la inmigración ilegal resulta de una demanda insatisfecha de empleo en el país de origen por ser un país no desarrollado, entonces hay que vincular migración con desarrollo y poner en marcha unas políticas de «ayuda» al desarrollo en dichos países. Pero primero, esos países deben aceptar las devoluciones de ilegales como muestra de su implicación y recibir financiación para gestionar los campos y la vigilancia externa. A partir de ese momento, se alienta el desarrollo de una cooperación policial con las consecuencias nefastas que se pueden esperar para los más desfavorecidos, eliminándose cualquier idea solidaria al respecto.

Durante el verano de 2015 estalla la crisis de los refugiados. Se trata del estallido del sistema migratorio europeo. Europa se ve desbordada.

En septiembre de 2015, la reforma de la legislación alemana ‒que cierra temporalmente sus fronteras a todos los refugiados a excepción de los sirios‒ genera muchas tensiones en una sociedad que, por otro lado, convive con una creciente xenofobia. Unos días después, Alemania firma un pacto con Turquía sin previo acuerdo con el resto de países europeos. Desde entonces comienzan las deportaciones desde Grecia, y los centros de acogida turcos se convierten en centros de detención. Es el inicio de la penalización de los refugiados. Ante la tragedia de sirios, afganos o iraquíes, algunos países dejaron clara su negativa a acogerlos. El autor analiza pormenorizadamente las políticas de migración de Grecia, Italia, Austria y España. Constata el fin del mito nórdico, haciendo que se tambalee la legendaria solidaridad de los países del norte con los pobres y perseguidos de la tierra.

-        En la tercera parte (“La gran indignidad”) se analiza el Pacto Alemania-Turquía y sus consecuencias (entre otras, las condiciones en los campos de refugiados) y se destacan los problemas debidos a la aparición de mafias que trafican con personas y los específicos de las mujeres (incremento de la violencia de género, violaciones, embarazos no deseados, matrimonios forzosos…) y de los niños (huérfanos muchos, y pertenecientes a una generación perdida).

-        En la cuarta parte (“El gran camino”), Naïr nos propone soluciones al problema.

Señala la necesidad de activar específicamente los visados humanitarios y agilizar la exigencia del visado de tránsito para aquellas personas que proceden de países en conflicto. Se trata de optar por un reparto equitativo y solidario del número de refugiados a partir de un sistema europeo común de asilo (cuotas obligatorias) y con la colaboración de ACNUR (Agencia de la ONU para los refugiados). Debería brindarse ayuda a los países fronterizos, crearse corredores humanitarios protegidos por fuerzas europeas y de la ONU y ofrecerse ayuda militar para erradicar el problema de las mafias. Es vital, en el caso de los refugiados, eliminar trámites y proteger por encima de todo los derechos humanos.

En relación a los emigrantes estrictamente económicos, deberían flexibilizarse las entradas, y no sólo para los cualificados ya que, en realidad son las capas populares quienes necesitan de la emigración para poder enviar remesas a su país de origen. Es importante aumentar significativamente el número de entrada de trabajadores, con permisos de residencia temporal y renovable, en aquellos sectores en que sean necesarios. Esos permisos pueden dar lugar, al término de un período determinado y en condiciones específicas, a un permiso de residencia permanente.

También es imprescindible incentivar una política europea común de codesarrollo vinculada a los flujos migratorios. Ésta debe estar articulada con las políticas nacionales de cooperación, del mismo modo que se debe aumentar el presupuesto europeo consagrado a la ayuda al desarrollo para financiar proyectos empresariales (comerciales e industriales), medioambientales y agrícolas en los países de origen.

En el desarrollo de su libro, Naïr insiste en varias ocasiones en que, ante el estallido del sistema migratorio europeo, se ha podido contrastar la falta de respuesta de los gobiernos ‒que se escudan en las leyes europeas‒, frente a una sociedad civil que se moviliza para socorrer a los refugiados, mostrando día a día una solidaridad difícil de desactivar, pero que se enfrenta a otra pequeña parte de la sociedad en la que imperan las doctrinas xenófobas.

Al final de cada una de las tres partes que describen el problema, se incluyen testimonios reales en forma de relatos de testigos directos de esta tragedia humana.

Finalmente aporta un glosario y unos anexos con gráficos y mapas que ilustran el contenido expuesto en el libro y que resultan muy útiles para completar el aprendizaje y la reflexión que suscita el texto.

*Inmigrante económico: aquellos migrantes que buscan mejorar sus malas condiciones de vida derivadas de problemas económicos, en un país diferente al de origen, huyendo así de la miseria.


NOTAS

1- Refugiados. Frente a la catástrofe humanitaria, una solución real. Sami Naïr Editorial Planeta, 2016. ISBN: 978-84-16771-13-4

2- La Convención relacionada con el estatus de refugiados de las Naciones Unidas es una convención internacional que define quién es un refugiado, y decide las reglas de los individuos a los que se les garantiza el asilo y las responsabilidades de las naciones que garantizan el asilo. Decide también qué personas no se consideran como refugiadas, tales como criminales de guerra.  Asegura (prevé) algunos viajes sin visado para los que portan documentos de viaje, conforme a la convención. Fue aprobada durante una conferencia especial de las Naciones Unidas el 28 de julio de 1951. Esta fue inicialmente limitada para proteger a refugiados europeos después de la Segunda Guerra Mundial, pero el Protocolo sobre el Estatuto de  Refugiados de 1967 modificó las restricciones geográficas y tiempo, expandiendo el alcance de la convención. Como la convención fue aprobada en Ginebra, a veces se refieren a esta convención como la "convención de Ginebra", aunque esta no es una de las convenciones de Ginebra que tratan expresamente con el comportamiento aceptable en tiempos de guerra. Dinamarca fue el primer estado en ratificar el tratado y ahora hay 147 signatarios para los dos, la convención y el protocolo.


Ariadna Cucó Alberola